Capítulo 53 - Luego te puedes arrepentir.
ALESSIO
—¿Cuándo me llevarás a la casa de tu padre? —me reclamó Narkissa por el altavoz del celular. —¿Al menos ya les comentaste sobre lo del matrimonio?
—Deja de joderme las pelotas, Narkissa — sisé molesto.
—¡No me hables así! —bramó, casi me deja sordo, tuve que alejar la bocina de mi oreja. —Más te vale que lo hagas pronto, si no intenté a las consecuencias.
—No tengo miedo a tus amenazas —escupí furioso.
—Eso ya lo veremos. ¿Por quién te gustaría que empezará, por la Fiera o por la mocosa