Mundo ficciónIniciar sesiónEl apartamento parecía un santuario frágil, una fortaleza improvisada que apenas lograba contener el peso de las amenazas que los acechaban. Emma había despertado temprano aquella mañana, con la sensación incómoda de que algo había cambiado en Alejandro. Lo había notado desde la noche anterior: la forma en que evitaba sostenerle la mirada demasiado tiempo, las manos que solían buscar las suyas aho







