Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer parecía más lento aquella mañana.
El avión descendía entre nubes teñidas de dorado, y el paisaje de su país —tan familiar, tan lejano en la memoria— se desplegaba bajo ellos como un sueño que volvía a ser real. Emma pegó la frente al cristal, observando los campos que alguna vez habían dejado atrás, y sintió







