Mundo ficciónIniciar sesiónEl viento del amanecer soplaba frío cuando Emma llegó al invernadero abandonado. El lugar estaba apartado de todo —un antiguo jardín de cristal en las afueras de la ciudad, donde las enredaderas se habían apoderado de los muros y el tiempo parecía detenido. Allí, entre los reflejos del vidrio roto, la esperaba Leticia Salvatierra.







