La mañana del juicio amaneció con un silencio distinto.
En la ciudad, el aire parecía pesado, como si todo estuviera conteniendo el aliento antes de la sentencia.
Las calles alrededor del tribunal internacional estaban custodiadas por cámaras, periodistas y curiosos. Desde hacía semanas, el caso La Trinidad vs. Salvatierra era el tema más comentado del país.
Emma miraba por la ventana del vehículo blindado. Su reflejo devolvía una imagen que apenas reconocía: ya no era la joven que huía del orf