Capítulo 145

La casa olía a pan recién hecho y flores blancas.

No era una mansión ni un castillo, pero para Emma tenía el valor de todo lo que había soñado y nunca creído posible. En el suelo había muestras de telas, tarjetas con posibles invitaciones, una libreta abierta donde Nora garabateaba nombres de flores para el ramo.

—Yo digo que las rosas son aburridas —dijo la niña, frunciendo el ceño—. Mejor margaritas, son más felices.

Emma rió, recostándose sobre la mesa.

—¿Más felices?

—Sí, porque parecen sol
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
cgrarbizuEste capitulo va antes del disparo
Digitalize o código para ler no App