Mundo ficciónIniciar sesiónLa lluvia caía con insistencia aquella mañana, como si el cielo también llorara lo que habían perdido. El refugio, que hasta hacía unos días había sido un lugar de esperanza, ahora estaba impregnado de un silencio pesado, roto solo por el repiqueteo constante del agua sobre los tejados.
El cuerpo del colaborador asesinado había sido colocado en una pequeñ







