Todo fue inútil, desde intentar recuperar la Jeep y enfrentarse a los militares hasta tratar de conseguir el intercomunicador que yacía en la guantera de la camioneta para poder pedirle ayuda a su padre.
Yuri acababa de derribar a tres, cuando otro convoy hizo acto de presencia.
—¡Retírate, iré por Pavel! —le ordenó, empujando al chico hacia el bosque.
—¡No voy a abandonarlo! —replicó Yuri, frunciendo el ceño.
—Si nos atrapan a los tres, no podremos ganarles. Si logras escapar, hay mayores po