Capítulo 31: Todo lo que necesitaba.
★ Emily
El sol comenzaba a descender, tiñendo el cielo de un anaranjado suave, señal de que el día estaba llegando a su fin. Mis piernas temblaban ligeramente mientras me apoyaba en la pared de piedra del granero, respirando con dificultad. La última serie de golpes que Viktor me había pedido realizar había sido particularmente difícil. Aunque disfrutaba entrenar con él, mi cuerpo ya no podía más.
—Viktor —dije, interrumpiendo sus instrucciones—, ¿podemos tomar un descanso? Estoy agotada.
Él me