Nerías
La cabaña es oscura, construida con troncos y piedra, aferrada a la ladera, no lejos de las luces de la ciudad que palpitan a lo lejos como una constelación artificial. Sin embargo, aquí no es la civilización la que reina, sino algo más, más antiguo, más rudo, más salvaje.
Kael ha tomado su lugar cerca del hogar, con la espalda recta, el rostro cerrado, y a su alrededor, como una marea silenciosa, su manada se asienta, cada uno encontrando su lugar sin intercambiar una palabra. El simple