NERYA
Cuando abro los ojos, el mundo es gris.
No borroso. No oscuro. Simplemente… gris. Como si la luz hubiera perdido su valor. Como si todo a mi alrededor dudara en existir.
Primero siento la sábana. Luego el calor de un cuerpo. Luego una mano sobre la mía.
Liam.
Él está ahí.
Silencioso. Presente.
Respiro.
Es difícil.
Mi estómago está enredado, mi garganta apretada, y mi corazón late con un peso extraño. Como si cada pulsación intentara hacer regresar algo que quiero olvidar.
— Estás despiert