POV de Clara
El silencio después de la explosión fue más aterrador que el ruido del fuego.
Todos quedaron inmóviles.
El suelo aún ardía bajo mis pies, el aire olía a metal, y los últimos destellos de luz en mi piel se apagaban lentamente.
Yo seguía de pie en medio del campo, con las manos temblando.
Roderic y Gira yacían inconscientes.
Lyra se sentaba en el suelo, tosiendo.
Juan intentaba levantarse, tambaleante.
Y Hugo...
Estaba a unos metros de mí, el rostro sucio, la sangre seca en la sien.