Mundo ficciónIniciar sesiónLa vida es una sola y la mía la quería compartir con él, sí, él es lo prohibido para mí. Él es el hombre que debí evitar a toda costa y no enamorarme de él por muy que su atractivo alarmara cada una de mis células. Él es con el que sueño todas las noches y mi pesadilla empieza al despertar y darme cuenta de que solo fue un sueño. La vida es una sola, tan solo una y somos dueños de decidir con quién queremos vivirla, pero yo no puedo escogerlo a él. ¿Y saben por qué? Por qué él es Mario Molina, el mejor amigo de mi hermano mayor y no solo eso, yo solo tengo diecisiete años y él treinta y uno. ¿Ahora me entienden cuando me refiero que es un hombre prohibido para mí? Por mucho que digan que los años son solo números, por más que quiero sacarlo de mi mente y de mi corazón, cada vez que me sonríe con su tierna sonrisa el mundo se derrumba bajo mis pies y solo quiero que se quede hasta que salga el sol. Mi hermano nunca lo permitiría... incluso si hubiese una mínima posibilidad. Mi historia traspasa líneas gruesas que no deberían ser traspasadas, rompen reglas que no estaban hechas para romperlas de ninguna forma y termina por seguir un camino que quizás acabe condenada a vivir un amor no correspondido. Él es Mario Molina. Y yo soy la hermana pequeña de su mejor amigo.
Leer másLa vida es una sola y la mía la quería compartir con él, sí, él es lo prohibido para mí. Él es el hombre que debí evitar a toda costa y no enamorarme de él por muy que su atractivo alarmara cada una de mis células. Él es con el que sueño todas las noches y mi pesadilla empieza al despertar y darme cuenta de que solo fue un sueño.
La vida es una sola, tan solo una y somos dueños de decidir con quién queremos vivirla, pero yo no puedo escogerlo a él. ¿Y saben por qué?
Por qué él es Mario Molina, el mejor amigo de mi hermano mayor y no solo eso, yo solo tengo diecisiete años y él treinta y uno.
¿Ahora me entienden cuando me refiero que es un hombre prohibido para mí?
Por mucho que digan que los años son solo números, por más que quiero sacarlo de mi mente y de mi corazón, cada vez que me sonríe con su tierna sonrisa el mundo se derrumba bajo mis pies y solo quiero que se quede hasta que salga el sol.
Mi hermano nunca lo permitiría... incluso si hubiese una mínima posibilidad.
Mi historia traspasa líneas gruesas que no deberían ser traspasadas, rompen reglas que no estaban hechas para romperlas de ninguna forma y termina por seguir un camino que quizás acabe condenada a vivir un amor no correspondido.
Él es Mario Molina.
Y yo soy la hermana pequeña de su mejor amigo.
LeynaAún recuerdo cuando aún no tenía nada entre mis manos y solo tenía la mirada de él, una que no era la que deseaba, ya que no era la misma que le dedicaba. Aún pienso en las noches en las que me las pasé soñando con un nosotros y que hoy en día lo había conseguido. Era un nosotros. Un Mario y yo.Creo que cada quien debe de pensar en cómo hacer realidad sus sueños, aunque a veces parecen inaceptables e imposibles, créame que es solo una manera de verlo. Porque lo mío también era algo imposible y lo hice posible a base de darlo todo, pero siempre teniendo amor propio. Decidida y sin miedos, aunque los oculté detrás de la piel.—No te entiendo, ¿por qué debemos viajar a España, Mario? — asustada pregunté a mi prometido—. ¿Le pasó algo a Volker?Negó nervioso—. No, mi vida. Solo necesito darle una sorpresa a Chloé, Abel me dijo que estaba embarazada y quería sorprenderla con nuestra presencia y felicitarla.Fruncí el ceño. Pero en parte me alegraba por Abel y Chloé.—¿Está embarazada
ÚLTIMO CAPÍTULOVolkerEn ocasiones pienso en como mi vida cambió de una manera tan de repente que ni yo mismo me lo creo. Acabar por aceptar la relación de Leyna. Que mi mejor amigo sea el prometido de mi hermana y encima terminé enamorado de la mejor amiga de mi hermana, y por último, pero no menos importante, acepté ser el heredero del título que un día me dejó mi padre y que yo rechacé, si me lo cuenta no me lo creo.Pero el camino de uno es así, las piedras son importantes para tropezar y aprender a no caerse de nuevo con las mismas que nos hicieron ver suelo, creer y dejar que todo fluya de la manera más sana es la mejor opción que podemos optar. Y dejarse llevar por ese sentimiento tan bonito es igual que ser feliz sin esperar a serlo.—¿Hola? — dije al contestar la llamada, ese número era de ella. De Macarena—Hola, Volker.—¿Qué tal estás? — amablemente pregunté. Entre ella y yo no había rencor porque no acabamos mal, ella me pidió un tiempo y yo se lo di.—La verdad, extrañá
PENÚLTIMO CAPÍTULOLeynaAterrizando en tierras alemanas, lo primero que percibimos fue el lujoso auto que nos esperaba, dentro estaba el chofer que Lars había puesto a nuestra disposición.No voy a negar que estaba nerviosa, porque estaría mintiendo. Estaba que temblaba y Mario me pedía calma cada segundo. No sé, pero algo me decía que al conocer a esa familia que se ocultó bajo la voluntad de mi padre, iba a despertar en mí ese anhelo que siempre tengo hacia mis padres, el ver a la madre de mi padre, sus hermanas e incluso la abuela de Lars. La cual es la tía de mi padre.—Tranquila, hermana—Volker llama mi atención al ver que Mario no calmaba lo que mi interior trasmitía a mi exterior—, ellos están igual o más nerviosos que tú.Amelia me sonrió y asentí, mientras Mario me dio un beso casto en la mejilla.Íbamos a cerrar otra etapa y eso conllevaba una emoción que atacaba al sistema nervioso de una manera que no te deja pensar con claridad.Al llegar a esa gran mansión. Mi piel se e
LeynaEn la vida, hay que lavarse la cara cuando las lágrimas marcan nuestro rostro, porque no nacimos para llorar cuando alguien nos lastime o cuando la misma vida nos ponga a prueba, porque llorar por alguien es como darle importancia a esa persona cuando realmente no es así, cada individuo nació solo y el día que muera lo hará solo. Así que, piensa que el amor es bonito, claro que lo es, con la persona indicada, con la que nos enseña que la vida vale más de lo que nos ofrece. Que un para siempre puede ser y un hasta siempre también.Yo, a mi corta edad, me había atado con un lazo invisible a un ser que no sabía cómo iba a acabar, quizás triunfaba el amor, o tal vez no, hoy en día puedo decir que triunfó. Que gané, ambos ganamos y ahora soy plena, llena de felicidad y amor.—¿Qué, que? — con la boca abierta de la sorpresa, Amelia sonreía mientras me contaba lo que había ocurrido con mi hermano.—Al fin se dio.—Por fin, amiga. Mi hermano es duro, pero se ablanda cuando se ve entre l
Último capítulo