PENÚLTIMO CAPÍTULO
Leyna
Aterrizando en tierras alemanas, lo primero que percibimos fue el lujoso auto que nos esperaba, dentro estaba el chofer que Lars había puesto a nuestra disposición.
No voy a negar que estaba nerviosa, porque estaría mintiendo. Estaba que temblaba y Mario me pedía calma cada segundo. No sé, pero algo me decía que al conocer a esa familia que se ocultó bajo la voluntad de mi padre, iba a despertar en mí ese anhelo que siempre tengo hacia mis padres, el ver a la madre de m