Mundo ficciónIniciar sesión—Te ves muy feliz hoy, niña pelirroja —dijo Ezra con una sonrisa divertida, inclinándose un poco hacia mí, observándome con curiosidad.
Era una mañana inusualmente especial. Sorprendentemente, todos estábamos reunidos en el salón principal para el desayuno, algo que casi nunca ocurría. No entendía del todo la razón detrás de este pequeño milagro, pero no me importaba.La escena era extraña y encantadora a la vez: risas sueltas, platos rebosantes y una calide






