Mundo ficciónIniciar sesión—¿Nora, no puedes darle algo para la fiebre? —preguntó Nuriel, su voz estaba cargada de preocupación mientras apartaba con ternura un mechón húmedo del rostro de Aylen.
Había llegado hace unas pocas horas, y desde el momento en que puso un pie en este lugar, no se había separado de su lado ni por un instante. En cuanto vio su estado, no dudó en tomar el control. Ordenó que trasladáramos a Aylen a una habitación más cerca






