Mundo ficciónIniciar sesión—Eso es todo lo que tengo hasta ahora —dijo Ezra con el ceño fruncido, la mandíbula tan tensa que parecía a punto de romperse.
Nosotros lo escuchábamos en silencio, atentos a cada palabra como si de ellas dependiera no solo la vida de Aylen, sino también la nuestra. —Aparentemente, tomó todo su dinero antes de desaparecer. Pero no contenta con eso, también le pidió prestado a Angel. Una suma considerable —continuó, con voz grave—.






