Mundo ficciónIniciar sesiónDesde el momento en que abrí los ojos esa mañana, sentí un nudo en el estómago.
Un mal presentimiento se aferraba a mi pecho, oprimiéndolo como una mano invisible. Todo lo que había descubierto en los últimos dos días me tenía abrumada. Era demasiada información, demasiadas emociones. Mi mente no dejaba de dar vueltas, y el peso de los secretos que ahora cargaba comenzaba a ahogarme. ¿Qué debía hacer?