Mundo ficciónIniciar sesión"Fantasías" es un cautivador compendio de relatos homoeróticos que te sumergirá en un mundo de pasión y complicidad. Entre las páginas de este libro, descubrirás historias íntimas tejidas a la luz de las velas, donde las emociones y los encuentros se entrelazan en la penumbra de habitaciones, el auto, la calle, los lugares mas inesperados. Cada relato es una exploración sensorial, una invitación a desentrañar secretos nocturnos y a vivir las más intensas y cautivadoras fantasías. De la mano del autor, sumérgete en este viaje donde la conexión humana se despliega con elegancia y sensualidad en cada palabra, llevándote a explorar el lado más sugestivo de la fantasía romántica.
Leer másLo vi relamerse los labios justo cuando me liberaba el miembro del boxer, aunque un quedaba un rastro de sangre. Tenía unas ganas cabronas de agarrarle la cabeza y hacer que me chupara de una vez por todas.Cerré los ojos y dejé que me sorprendiera.Primero sus dedos largos me acariciaron en el abdomen bajo, como complacido de que no hubiera rastro de vello,después me tomó en sus manos y comenzó a masturbarme lento, tortuso pero delicioso.Finalmente y después de mucho preámbulo sentí su boca rodearme y comenzó a chupar con insistencia, note cierta inexperiencia en sus movimientos, pero el hecho de que fueraélquien me hacía sexo oral me prendía demasiado. Quizás nunca había tenido sexo con algún hombre.Mientras seguía complaciéndome con su adorable boquita escuché un
Cuando Milán y yo nos conocimos, lo primero que pensé es que era un chico muy lindo.El padre de Milán era buen amigo mio,habíamos salido de la misma facultad y yo había fundado mi propia empresa. Años después cuando éramos mayores, su padre preguntó si yo tenía algún puesto para Milán y no pude negarme para él.Milán era mi asistente y "secretario", trabajaba justo afuera de mi oficina y era un buen empleado a sus 24 añosSiempre pensé que era un buen chico y muy tierno y obediente, pero cuando nos conocimos descubrí que en el sexo es completamente diferente.El primer encuentro que tuvimos fue bastante inesperado, espontáneo ycaliente
Después de un largo día de trabajo finalmente estoy en nuestro departamento.Abro la puerta y entro, estoy agotado y me duele la espalda, así que antes de comer quiero tomar una ducha.Comienzo a desvestirme desde la sala: la chaqueta queda en el sillón, la camisa en el pasillo, lanzo el pantalón a la habitación y para cuando llegó al baño solo traigo la ropa interior.Apenas abro la llave del agua y escucho la puerta de la entrada abrirse y cerrarse de un azote.- Estoy en casa - avisa mi novio y escucho que se tumba en el sillón. No le respondo y en cambio comienzo a mojarme bajo el agua y enjabonarme. - ¡Estoy en casa! - grita una vez más. Lo ignoro.El agua caliente baja por mi pecho y espalda, me
Despierto con una incomodidad palpable entre las piernas. Duele. Palpita. Me gusta.Abro los ojos: a mi lado está mi novio desnudo durmiendo aún, es bien temprano.Tocó mi erección por encima de las sábanas, la aprieto contra mi abdomen y contengo un jadeo, está bien dura y caliente.¿Debería despertar a mi chico o hacerme cargo yo solo?Meto los dedos a mi boca, me gusta fantasear con que es el miembro de mi novio, y con la otra mano me tocó por encima del boxer ahora.Dos dedos entran y salen de mi boca, los succiono, los muerdo, los lubrico.¿Adivinas para qué?Meto mi mano bajo la ropa, cierro los ojos, me masturbo con los dedos en la
Último capítulo