Mundo ficciónIniciar sesión—Esto es maravilloso —murmuró Ezra, recuperando su pose relajada, aunque la chispa en su mirada era cualquier cosa menos tranquila—. ¿Me estás amenazando?
Le devolví la sonrisa, dulce como la miel. —No, claro que no. Solo te estoy coaccionando un poco. Llámalo… persuasión. Si no quieres ayudarme, no me dejas otra opción, Ezra. Él soltó una risa seca, cargada de ironía, y negó lentamente con la cabeza. —Dime algo —dijo al cabo de un m






