Mundo ficciónIniciar sesiónLa habitación estaba igual que siempre: impecablemente ordenada, casi demasiado.
Pocas pertenencias en comparación con otras estancias del palacio, todo en su sitio como si nadie lo usara realmente. Cada superficie brillaba de pulcritud, desprovista de adornos innecesarios, sin un solo rastro de desorden. Era un espacio austero, sobrio… un reflejo perfecto de su dueño. Nora nunca había sido alguien que se aferrara a lo material; siempre había preferido la funcionalida






