En el momento preciso que Pamela nombró al pequeño Caleb, su mano poco a poco liberó el brazo de Ares, no porque tuviese temor a que su amigo la golpeara, solo era darle espacio a que su mente funcionara, sabía que Ares pensaba mucho mejor cuando estaba solo, y es que las personas cuando son tan inteligentes se acostumbran a la soledad que su inteligencia les causa.
—..., Tú…, Eso… No estoy comprendiendo.
No, claro que Ares no estaba comprendiendo nada, porque su mente por más brillante que fue