Daniel llevaba días fingiendo el disfrutar de la compañía de Clara, y no era solo una compañía de charlas, de almuerzo, o cenas, claro que no, si aquella rubia estaba tan loca por él, que el primer día que la citó, la tuvo más que dispuesta en su cama, bueno, eso era lo que Daniel creía, claro que no tenía como saber que para Clara el hecho de tener sexo con él, era una de las cosas más aburridas que debía de hacer quizás en su vida, y es que Daniel se le hacía tan soso a la hora de follar, ent