87: Dos noticias en un solo día.
La tomo con las manos temblorosas. El pequeño plástico blanco parece pesar más de lo que debería. Mis dedos están fríos, casi entumecidos, mientras acerco la prueba a la luz amarillenta del baño del restaurante. El corazón me golpea con fuerza contra el pecho, tan fuerte que siento el pulso en las sienes.
Rectifico… y efectivamente dio positivo.
Las dos líneas rosas están ahí, claras, imposibles de confundir.
Por un instante el mundo se queda en silencio.
Landeros me habla del otro lado de la p