107: Como una bomba.
Me extiende la pastilla y la tomo sin decir nada, usando el bote de agua que me ofrece. El plástico cruje suavemente entre mis dedos y el sonido parece más fuerte de lo normal en medio del silencio que nos envuelve.
Siento su presencia unos segundos más, como si quisiera decir algo… Pero no dice nada.
Pero no dice nada.
Y yo tampoco.
Me acomodo en la cama, girándome hacia mi bebé. Automáticamente mi expresión cambia. Todo en mí se suaviza al verlo. Es tan pequeño… tan perfecto.
Paso la yema de