8: Hambre y desafío.
—Preguntaré a la empleada.
—Ajá… no me digas que irás a buscar en la cocina.
Lo dice con una media sonrisa cargada de burla.
Víctor está apoyado contra uno de los asientos de cuero oscuro del avión. Su postura es relajada, pero su presencia llena el espacio. Lleva la camisa azul ajustada, las mangas las dobla hasta los antebrazos, dejando ver músculos marcados.
Su mirada oscura se clava en mí como si pudiera leer cada pensamiento que intento ocultar.
Miro entonces a uno de los hombres