7: Desafíando al Don.
Me cruzo de brazos y el se sienta en un sofá individual como quien se cree el dueño de todo el maldito mundo.
Las mujeres más altas que yo pero no tanto comparado con la estatura de el, le bailan.
En medio de todo eso, su mirada se encuentra con la mía.
Aparto la vista rápidamente hacia la pared.
—El Don quiere que observes el espectáculo.
Una de las mujeres, completamente desnuda, con el cabello rojo fuerte, se acerca a mí intentando tocar mi rostro. Me aparto con rapidez.
—No pienso ver nada—