30:Un buen hombre corrompido.
.La señora Caterina se levanta de golpe cuando una de las empleadas le acerca el algodón con alcohol.
El olor invade el aire.
Ella apenas se deja limpiar las manos antes de caminar hacia la puerta con pasos rígidos, como si algo dentro de su pecho ya supiera lo que hay afuera.
Yo la sigo.
El bebé está contra mi pecho, dormido, respirando suave.
Pero cuando cruzamos la puerta todo cambia.
El aire afuera es pesado.
Hay hombres por todas partes.
Vehículos negros estacionados a los lados.