44: Tres condiciones.
Víctor me besa con una intensidad que me hace temblar, y por primera vez siento que puedo mantener cierto control.
Su aliento roza mi piel y, aunque mi cuerpo arde, mis pensamientos siguen claros.
Me separo lentamente de él, lo miro a los ojos, tratando de leer su reacción.
Mis dedos encuentran la corbata que lleva puesta y no puedo evitar jugar con ella.
Apenas lo había visto vestido así, con ese traje impecable que marca su figura; se ve irresistible, casi peligroso. Cada línea de su rostro,