Julian cruza los pasillos de la empresa Lerner con pasos firmes, aunque dentro de sí se debate entre la rabia y la incertidumbre. La corbata está torcida, apenas se la colocó al salir de su departamento, con el corazón todavía agitado por las llamadas perdidas, las imágenes confusas de aquella noche y el silencio doloroso que Giorgia le ha devuelto. Durante las últimas horas ha intentado convencerse de que lo que vio fue real, de que ella lo había traicionado, pero luego de ese enfrentamiento c