La mansión de Barron Hill está silenciosa cuando Giorgia llega, con los ánimos decaídos por el enfrentamiento que acaba de tener con Julian. Apenas cruza la puerta, el peso de los recuerdos de esa noche, todo lo que está enfrentando y las acusaciones y el rechazo de Julian, se le clavan en el pecho. Toma una profunda y necesaria bocanada de aire para poder hablar con su padre y revelarle la verdad. Su padre la recibe en el salón principal, con gesto preocupado al verla entrar tan seria, con los