Después de la rueda de prensa, Luciano llegó a la casa de los Di Lucca acompañado por Damián y Luka, con una expresión dura, marcada por todo el alboroto mediático que acababan de enfrentar.
El auto de Luciano se detuvo con un suspiro ahogado del motor, y ellos bajaron en silencio, cargando sobre los hombros esa sensación pesada y abrumadora del escándalo que los rodeaba. El crujido de la grava bajo sus pies parecía resonar con una gravedad casi insoportable. Cuando abrieron la puerta, fueron re