El reloj marcaba las 11:03 de la mañana.
La televisión seguía encendida desde temprano. Luciano, con el rostro pálido, estaba sentado en el sofá, sosteniendo una taza de café. Gabriele, en silencio, lo miraba desde la cocina, sin atreverse a decir algo. De repente, en la pantalla apareció el rostro de Azzurra.
—Sube el volumen—. dijo, Gabriele con una voz tensa.
Una periodista sonriente presentaba una entrevista exclusiva con Azzurra Zaharie, grabada unas horas antes. La cámara enfocaba a Azzu