ELARA
Sus labios se presionan contra los míos y grito. Un poder tan ardiente que quema mis labios y mi garganta, que se abre paso hasta mi corazón y mi alma. Es puro éxtasis y, al mismo tiempo, puro dolor mientras su magia me llena. Ella se aparta y seca mis lágrimas.
—Elegir es la parte más difícil. Decidir quién vive y quién muere es la peor tarea, y tú, niña mía, acabas de ser bendecida con ella —dice, soltándome.
Miro mis manos, que ahora emiten un leve resplandor. Cada fibra de mi ser vibr