ELARA
—¿Sabías desde el principio que somos mates? —pregunto. Todas esas pequeñas insinuaciones empiezan a tener sentido. Él lo sabía, y aun así no había dicho ni una palabra.
—Desde el momento en que entraste en mi oficina, siempre ibas a ser mía, Ellie. Tú simplemente no lo sabías. Aunque no tuvieras loba, sabía que sí la tenías.
—¿Podemos transformarnos ahora? —pregunto a mi loba.
Ella niega con la cabeza. —Aún no, no somos lo bastante fuertes.
—¿Qué dice tu loba? —pregunta Ryden, trayéndome