ELARA
Sus palabras tiran de algo en mí que no puedo explicar, algo grabado en lo más profundo de lo que considero mi alma. Pero se equivoca. Sí temo… no por mí, sino por mis parejas. Por el daño que podría causarles cuando llegue mi final.
—No tiene por qué ser así. No hay un final, como tampoco hay un comienzo. Solo un ciclo interminable: vida y muerte. No puedes tener una sin la otra. Todo y todos somos alma, espíritu, recargados, remodelados y devueltos a la Luna, a la tierra. Infinito, Elli