Mundo de ficçãoIniciar sessãoSe aparta con un suspiro tembloroso. Beso su barbilla y sigo la línea de su mandíbula, cubriéndola de besos suaves hasta llegar a su cuello. Mis caninos se alargan y me quedo paralizada. Intento apartarme, pero su mano en mi cabello me lo impide.
—Por favor, no lo resistas —gime. La desesperación es palpable en su voz. Lo necesita, nos necesita, y saberlo me hace consciente de cuánto lo necesitamos nosotros también.







