Mi mente está en conflicto durante todo el camino de regreso a casa. No puedo imaginar la vida sin ninguno de los dos. Y, aun así, también siento tristeza por Kora. ¿Cuántas vidas llenas de decepción habrá vivido?
—¿Es por eso que te has estado ocultando? ¿Sabías todo este tiempo que teníamos dos parejas? —le pregunto.
—Sabía que teníamos dos, pero no recuerdo mis vidas pasadas, Ellis. Solo tengo una sensación, como una intuición. No conozco ni recuerdo los detalles, pero percibo la energía de ciertas cosas. Así que esto es tan nuevo para ti como lo es para mí —comenta, perdiéndose entre las sombras de mi mente.
Al entrar en la casa de la manada, Lucas y Ryden me siguen escaleras arriba.
—Ellis, ¿por qué estabas en el bosque? —pregunta Ryden, claramente desconcertado.
—Kora quería salir a correr. No me hablaba desde hacía días, así que pensé que volvería si la dejaba salir —explico.
—¿Y lo hizo? —pregunta Lucas.
—Más o menos —respondo, quitándome la blusa mientras me dirijo a la ducha