Sueño de una noche ardiente.
Sus cuerpos apenas podían recuperarse de todo lo que había pasado unos minutos atrás. Peter no quería separarse de ella; sentía que si lo hacía, Vicky se esfumaría como en cada uno de sus sueños. Esos sueños que se había obligado a reprimir por un amor que ya había muerto hacía tiempo, pero que, por alguna razón que hasta ese momento no entendía, seguía manteniendo vivo en su interior.
Por su parte, Vicky suspiraba, intentando encontrar la calma necesaria para pensar o moverse, mientras su ment