La habitación estaba envuelta en la penumbra, apenas iluminada por la luz que entraba desde la ventana. El murmullo del mar se escuchaba a lo lejos, rítmico, constante, como un testigo silencioso de lo que ocurría entre ellos. Vicky estaba recostada de lado, con las sábanas hasta la cintura, mirando a Peter que permanecía tendido boca arriba, con un brazo bajo la cabeza y el otro descansando cerca de ella, como si quisiera tenerla siempre al alcance.
El calor del día en la playa aún parecía peg