Kira se levantó, besó la mejilla de Iandra con sensualidad desmedida y extendió la mano a su supuesta "amiga".
—Tengo clases mañana, bebé. ¿Podríamos irnos? —le dice a Iandra mientras mira a Konstantin—¿puede el caballero pagar la cuenta? Que descanses bien "Joven Vólkov".
Konstantin la siguió con la mirada hasta que desapareció por el ascensor.
Iandra chasqueó la lengua cuando estuvo lejos.
-Guau. Esa fue una retirada triunfal. Te dejé pensando, ¿cierto?
—Ay amiga, esta noche, ese no duerme—se