Capítulo 71: La verdad que no esperaba
En la mansión Rossi, Mariah se sentó frente al espejo, estudiando su reflejo con mirada crítica. Se veía diferente, o tal vez simplemente se sentía diferente, transformada por el peso de lo que llevaba dentro. Se llevó la mano al vientre, sintiendo la sutil curva bajo la palma.
Todos hablaban del bebé: el heredero, la sangre Rossi, el futuro de la familia. Pero nadie hablaba de ella, nadie la miraba como Dante miraba a Liliana, con algo que se pareciera a