Capítulo 122: Entre la vida y la muerte
La unidad de cuidados intensivos estaba en silencio, salvo por el pitido constante de las máquinas. Dante yacía inmóvil en la cama del hospital, con tubos y cables conectados a su cuerpo. Su pecho subía y bajaba con la ayuda de un respirador. Los monitores mostraban que su corazón latía, pero no había abierto los ojos desde la cirugía.
Liliana estaba sentada en la silla junto a la cama. No se había movido de allí desde que el médico le dio la noticia. Su