Sofía se esconde y ve las noticias, la explosión. La policía afirma que se trató de un accidente. No hay mención del Fantasma o de Elías.
El virus que inyectó paraliza toda la red de la organización por 72 horas. La verdad no sale a la luz, pero la red ha sido herida de muerte.
Dos días después, Sofía recibe un paquete de una mensajería anónima. Dentro, un único objeto: el reloj de bolsillo sin manecillas, con una nueva inscripción grabada:
La Partitura ha terminado. L