La voz grave que resonó en el aire que cruzó la terraza pertenecía a Mark, que caminaba hacia la puerta. Con todo ese aire de prepotencia y superioridad. A eso, sumarle su ceño fruncido, muestra de que estaba de mal humor, y cómo no estarlo, tenía muchos problemas recientes y hasta que la boda no se ejerciera y tuviera los papeles de los contratos con la familia Harrys firmados, no podría dormir en paz.
A pesar de todo, Leticia sonrió alzando el borde de su labio. Vaya, se sentía realmente bien verlo con esa expresión, sabiendo el estrés que estaba pasando su padre. Después de todo, había valido la pena su esfuerzo. Sin embargo, no era momento para pensar en eso. No estaba sola y Mark no podía saber que Rayan estaba allí.
Así que fingió que lo golpeaba en su rostro, haciendo que el rostro de Rayan se corriera hacia el otro lado. El impacto sonó más de lo que dolió. Su intención no era hacerle daño al alfa. Por suerte, este mismo alfa era lo suficientemente inteligente para seguirle el