El silencio fue pesado entre ellos. Leticia sentía que necesitaba aire. No quería ni ver en el espejo la expresión que tenía ahora. Solo se dio media vuelta para salir de aquel baño donde se estaba asfixiando cuando los brazos de Rayan la envolvieron desde atrás, pegándola a su cuerpo.
No luchó, ¿para qué?
Rayan, por su parte, sentía la desesperación apoderarse de él. Leticia estaba completamente cerrada a escucharlo. A creerle. No, no podía permitirlo. La abrazó más fuerte contra él, a pesar d