Aquello estaba mermando la paciencia de Rayan.
No le importaba el hecho de haberse teñido el cabello de negro con tinte temporal y haberse rociado no sabía cuántos sprays para pasar como un beta entre los empleados de aquel hotel para poder encontrar a Leticia. Ni el hecho de haber servido bebidas a esa cantidad de personas. Sino el hecho de ver entrar a esa sala a Leticia y ver su aspecto actual, además de verla comprometerse delante de sus propios ojos.
Ahora, a su lado, su aspecto era mucho