Alguien lanzó una botella que estalló contra las rejas, peligrosamente cerca de Aelia. Otra figura empujó una valla. Un grupo de manifestantes encapuchados comenzó a gritar. No eran muchos, pero suficientes para sembrar el pánico. El protocolo se activó. Las vestales debían ser evacuadas. La Guardia, replegada para proteger la retirada.
Logan se movió al instante, guiando a Aelia y a dos de las vestales hacia el vehículo blindado. Pero Catalina y Chiara habían quedado rezagadas. La confusión la