La noche romana tenía ese resplandor suave que parecía envolverlo todo. Las luces de la ciudad se reflejaban en las cúpulas lejanas, y la atmósfera dentro del auto oficial parecía más rígida que en el exterior.
Logan iba en el asiento junto a Alessia, con la mirada firme al frente. No hablaba. No tenía por qué. Pero ella observaba su silueta con atención.
—Visconti tiene una forma muy particular de presentarse —dijo con tono ligero, como si comentara el clima.
Logan no respondió.
Alessia cruzó