Murmullos que expresaban asombro inundaron el lugar.
La cara de William era distinta y poco familiar, como si buscara desesperadamente una excusa:
—¡Eso fue porque Amelia quería aprovechar sus contactos para aterrizar antes…!
Marcelo lo interrumpió con voz firme y severa:
—William, ¿tantos años como despachador y ya olvidaste las reglas? Si hay un pasajero en estado crítico, solicitar un aterrizaje prioritario no solo es razonable, ¡es obligatorio!
William se quedó callado, las palabras se le qu